Contrato Con Canarias - Fernando Clavijo
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1.1 Un proyecto muy ambicioso (¡pero realista!) para Canarias.

Mi proyecto – el proyecto que comparto con mis compañeros nacionalistas -- apunta a situar a Canarias a medio plazo, entre 8 y 9 años, en el mismo nivel que la media nacional en todos los parámetros importantes (desempleo, renta familiar disponible, niveles de pobreza y desigualdad, ratios de sanidad, educación, etc…), y a más largo plazo, en unos 15 años, superar con creces la media nacional, es decir, convertirnos en una comunidad próspera, con un desarrollo económico sostenido y sostenible, capaz de generar empleo de calidad y financiar un Estado de Bienestar amplio, viable, eficiente. Un país incorporado exitosamente a la globalización económica, basado en la innovación tecnológica y el dinamismo empresarial, abierto, tolerante y  que defiende su identidad cultural y respeta su medio ambiente.


No soy partidario de una intervención sistemática y global de los poderes públicos en la economía y la sociedad. No simpatizo con las políticas que intentan diseñar laboratorios sociales. Creo que la labor del Gobierno debe ser propiciar condiciones para liberar la energía, el talento y los proyectos de organizaciones e individuos.  Una sociedad civil fuerte, articulada, que valore el trabajo y el talento, y que cuente con el Gobierno y sus instrumentos para impulsarlo. Una sociedad en la que colaboren agentes públicos y privados en beneficio de todos y en la que todos (a la vez) tengan garantizado el acceso a una educación y una sanidad pública de calidad.  La idea es crear las condiciones y estructuras para que podamos valernos por nosotros mismos. Dejar de depender de los vaivenes del gobierno de turno en Madrid. Vaivenes que, desgraciadamente, hemos tenido que soportar en esta última legislatura, con los cambios de criterio y las afrentas del gobierno central. 


Con trabajo, con esfuerzo, con inteligencia y solidaridad nuestras islas pueden habitar ese futuro. Canarias tiene algunas características únicas cuya correcta gestión nos permitirán competir muy bien en un mundo cada vez más globalizado. No solamente contamos con una fiscalidad atractiva. También con un calidad de vida y una seguridad pública en nuestras ciudades y pueblos que convierten las islas en un lugar atractivo para vivir y desarrollar proyectos empresariales, intelectuales, artísticos. Muchos de los sitios más avanzados del mundo lo son porque son apetecibles para vivir, y eso les da una gran capacidad de atracción de talento, empezando por muchos de nuestros mejores cerebros que se han ido buscando oportunidades laborales y que vamos a hacer que vuelvan, lo estamos empezando a hacer ya. También tenemos la cercanía con África, un continente que todos los análisis predicen que va a crecer de manera muy significativa en las próximas décadas. 


Pero debemos considerar un factor hasta hace poco muy limitante: el retraso que históricamente ha padecido Canarias. Un retraso que en ciertas materias y asuntos se remontan no a años, sino a muchas décadas, cuando, en la España anterior a la Constitución de 1978 y a las autonomías, Canarias solo dependía de Madrid.  Y Madrid estaba lejos y ni comprendía ni respondía. Son retrasos que a veces adquirieron una dimensión estructural y que no se puede solucionar rápidamente. Por poner un ejemplo: comprueben ustedes el déficit sanitario que ofrecía Canarias a principios de los años noventa, cuando fueron transferidas las competencias. Comprueben ustedes el estado de nuestras autopistas y carreteras o de nuestras conexiones marítimas hace poco más de veinte años y las que tenemos ahora.  Sobre este retraso histórico, fruto de un maltrato secular en lo político y lo presupuestario,  se ha superpuesto una población que ha crecido rápidamente (medio millón de residentes más que en 1999) y que obviamente reclama más y mejores servicios.