Contrato Con Canarias - Fernando Clavijo
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3.1 Transformar nuestra economía: una reto obligatorio y generacional.  

Voy a decir algo que es obvio, pero que conviene recordar: la gran mayoría de los problemas de Canarias se arreglarían si tuviésemos una economía más potente. Con un crecimiento fuerte y sostenido, una productividad recuperada, una generación de empleo estable. Generaríamos más recursos para la sanidad, para la dependencia, para el tratamiento de agua. Tendríamos mejores ratios de alumnos por profesor, reduciríamos el paro, la pobreza.  Por eso la economía es tan importante. Se me acusa a menudo de dar demasiada importancia a los temas económicos… pero es que los servicios públicos y las ayudas sociales necesitan de una economía fuerte para sostenerlos.  Unos servicios sociales y asistenciales potentes y viables demandan una economía próspera que los sostenga. Así que creo en la máxima de que arreglar lo económico es arreglar lo social.

Esa economía potente y sana, sostenida y sostenible, solo será posible si nos tomamos en serio – desde lo público y lo privado – el progresivo cambio de modelo económico en Canarias. No, no se puede transformar un modelo económico en un puñado de días. Ni de meses. Ni siquiera en unos pocos años.  Es un reto generacional pero que debemos emprender decididamente entre todos. Y no practicando ningún dirigismo, sino abriendo las puertas a la creatividad y al talento y corrigiendo defectos y problemas estructurales: alto nivel de desempleo, baja productividad, actividades con bajo valor añadido, insuficiente ajuste entre demanda laboral y oferta formativa, etcétera. Desde mi punto de vista  -- y así lo hemos practicado desde julio de 2015 – los frentes de trabajo deben ser tres:

  • Fomentar otros sectores económicos para que complementen al sector turístico - creo que, tras estos años de bonanza, ya debería estar claro para todos que con el turismo solamente no basta para reducir nuestra tasa de desempleo estructural.

  • Conseguir sinergias entre la actividad turística y ámbitos como la agricultura, la tecnología y la cultura.

  • En paralelo, preparar a nuestra gente para adaptarse a los nuevos empleos que ya demanda nuestra economía, y los que demandarán en el futuro los sectores a potenciar, basados en la economía del conocimiento, la tecnología digital o las energías renovables.

Cambiar el modelo productivo de una sociedad entera, en este caso de Canarias, es una tarea absolutamente transversal, que toca muchos aspectos de las distintas áreas económicas y sociales del Gobierno: Algunos ejemplos:

  • Economía (obviamente): potenciando nuevos sectores, fomentando la innovación, internacionalizando nuestra economía.

  • Empleo: apoyando a los autónomos y dirigiendo nuestros esfuerzos de formación para el empleo hacia los nuevos nichos de empleo.

  • Educación: adaptándonos a las nuevas capacidades y conocimientos que demandará el nuevo modelo, e introduciendo de manera decidida de una vez por todas los idiomas extranjeros.

  • Energía: impulsando al máximo las renovables, para reducir nuestra dependencia del exterior por las energías fósiles (además de, por supuesto, por razones medioambientales y de sostenibilidad)

  • Agricultura: extrayendo todo el potencial económico y de empleo del sector primario

  • Hacienda: calibrando nuestro sistema impositivo para que no dañe la actividad económica, al mismo tiempo que nos permita financiar adecuadamente las políticas sociales y asistenciales que necesitamos.

  • Presidencia y Administración territorial: eliminando el exceso de burocracia – y sobre todo la maraña de procedimientos administrativos -- que limita el desarrollo de la actividad económica.