Contrato Con Canarias - Fernando Clavijo
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7.2 Innovación y valentía en las propuestas… pero con pragmatismo y sentido común.

Una cosa me quedó muy clara desde el primer año de Gobierno: es casi igual de importante el “cómo se hace” que el “qué se hace”. La Administración – cualquier administración de cualquier sitio de España, no me refiero solo al gobierno canario – es lenta, tiene mucha inercia. Mis años de experiencia como alcalde, y ahora como presidente, me han enseñado a ser realista en lo que se puede hacer y lo que no. Por ello, he intentado en estos años impulsar maneras diferentes de hacer las cosas, para conseguir mejores resultados de manera más rápida. Algunos ejemplos de innovación en la manera de hacer las cosas:

 

  • El proceso de compra pública innovadora del “Geo innovation program” en Fuerteventura es pionero a nivel estatal. Fuimos la primera comunidad autónoma que aplicó este nuevo mecanismo.

  • La Estrategia Operativa de Internacionalización de la Economía, que tenía el mandato claro de pasar rápidamente de la teoría a la acción, está aplicando métodos de gestión empresarial a la gestión pública para mejorar el marketing de Canarias como destino de inversión, y también introduce novedades en la definición de métricas y aplicación de “embudo de ventas” para las oportunidades de inversión extranjera en las Islas

  • Cuando lanzamos al principio la idea del bilingüismo en la escuela pública, rápidamente muchas voces nos decían que no era posible, que era demasiado ambicioso, que no había suficientes profesores con el nivel de idioma necesario, etc… Superamos estos problemas con medidas muy decididas, - por ejemplo, al enviar profesores al extranjero - y a la vez siendo muy razonables, introduciendo el programa de manera muy gradual en un pequeño grupo de colegios, para ir escalando el modelo año a año. Quizá este ejemplo sea el que mejor ilustre mi filosofía de “innovaciones valientes, pero ejecutadas con sentido común”

  • Y por supuesto, las innovaciones siempre serán más efectivas y aceptadas por la sociedad, cuando éstas se trabajan desde el diálogo y el consenso. Un excelente ejemplo es el programa “Crecer Juntos”, del que ya he hablado anteriormente: un gran ejemplo de dos sectores (agricultura y turismo) que colaboran – no solo entre consejerías, sino con agentes privados - para el bien de ambos, a través de un proceso de diálogo y creación conjunta del que estamos muy orgullosos.

 

Estamos trabajando ya en nuevas maneras de innovar en la manera de hacer las cosas, por ejemplo:

  • Promover iniciativas de emprendeduría social para impulsar más rápido proyectos estratégicos – como, por ejemplo, el fomento y la práctica de lenguas extranjeras en la población adulta. Al hacerlo de esta manera “matamos dos pájaros de un tiro”: ganamos músculo de ejecución de proyectos, y formamos a jóvenes emprendedores en la gestión de proyectos.

  • Colaboraciones público-privadas para el “reciclaje” de perfiles profesionales demandados por el mercado (por ejemplo, informática). La idea consiste en que personas en paro o con un empleo inferior a su cualificación, no formadas en informática, pero con perfiles “adyacentes” (ciencias, lógica, diseño, etc…)  hagan un “plan de choque” de formación y/o prácticas en empresas privadas para reorientar su carrera profesional hacia la informática.

 

La frase “gobernar no es fácil” ya se ha vuelto un tópico, pero no por ello deja de ser una gran verdad. Se trata de encontrar muchos equilibrios, en este caso entre lo deseable y lo factible, entre la ambición y el realismo. Honestamente, me considero una persona equilibrada, razonable, con muchas ganas y energía para cambiar las cosas, pero a la vez con un elevado pragmatismo que me permite encontrar estos equilibrios.